No Siempre Empezo Con el Cine

Me crié con mis queridos abuelitos en un barrio muy pequeño llamado Los Viejitos ubicado en Bayamón, Puerto Rico. Es por esto que no siempre sabía sobre la última tecnología - Mi abuela no tenía una televisión de lujo o un VCR o cable. Nuestra televisión sólo tenía como 4 canales - 2, 4, 6 y 11. Nuestras estaciones principales eran WAPA, Telemundo y Canal 11 (Univision). En ese tiempo, no sabía mucho sobre el cine … para serte sincera, tampoco sabia que ser una cineasta era una profesión. De lo único que si me arecuerdo es de ver Telenovelas con mi abuelita. Las Telenovelas se han convertido en una inspiración y una de las razones por las que elegí ser cineasta.

Entre más años pasaban, sabía que quería ser una artista, principalmente mi enfoque se centró en la actuación, la danza y la escritura. Soñé con convertirme en una estrella de telenovela y de Broadway, además de ser una exitosa guionista. Mi vida estaba llena de sueños y estaba decidida a hacerlos realidad.

Foto tomada por Ana G Hernandez

Las cosas cambiaron repentinamente en el verano después que cumplí 17 años, sufrí un grave accidente automovilístico que me dejó físicamente discapacitada. Decidí poner mis sueños de perseguir una educación en NYU en espera para dedicar tiempo a mi recuperación. Elegí quedarme en el estado Delaware y matricularme en la universidad para estudiar cine. De alguna manera, se puede decir que mi accidente me llevó al camino del cine.

 

Utilicé los años que pasé recuperándome de las múltiples cirugías para aprender todo lo que pude sobre la composición de las películas, iluminación, edición, prácticamente todo lo que podía aprender.  Incluso puedo recordar vívidamente mi primer día de universidad cuando todavía usaba mis muletas para guiarme a través de los salones.

Sin darme cuenta, mi accidente fue el comienzo de un nueva aventura. Como cineasta, yo quería darle vida a los personajes que vivían solamente en mi libreta. Pensé que si no podía actuar al frente de una cámara, que por lo menos podía hacer todo lo que fuera posible por revivir mis sueños detrás del lente.  La idea de algun dia poder sentarme con mi abuelita y enseñarle mis películas y decir "mira abuelita, yo hice eso" fue lo que me dio fuerzas para seguir adelante.

Esta es la razón por la cual jamás debes de renunciar a tus sueños. Si algo se trate de meter en tu camino y no puedes cumplir con un sueño, deberias de pensar en otras maneras de realizarlo. Las únicas limitaciones que tienes son las que estableces para ti mismo, así que nunca dejes que nadie te diga que "no puedes" hacer algo. Mi accidente me llevó a estudiar cinematografía en la universidad.  Ahí fue donde conocí a Ana y en medio de minutos, tuvimos una conexión instantánea.

Encontrar a alguien que ama las telenovelas y puede mantener una conversación de horas sobre cómo Soraya Montenegro y Paola Bracho son dos de las mejores villanas en la historia de telenovelas, es alguien que simplemente no puedes dejar ir! Sinceramente, al poco tiempo de conocernos, fuimos inseparables.  Somos dos cineastas latinas deseosas de aprender, y ser parte de una industria que está principalmente dominada por los hombres. El fuego y la pasión en nuestros corazones nos permitió enfrentar situaciones difíciles y perseguir nuestros sueños sin importar lo que digan los demás.


Estoy super feliz de compartir con todos ustedes nuestras inspiraciones y consejos. Siento que este blog nos permitirá expresar nuestras opiniones e ideas mientras aprendemos sobre nosotras mismas y el mundo que nos rodea. Queremos compartir historias, retar la imaginación del mundo mientras mantenemos las lecciones de nuestras familias. Por favor compartan este viaje con nosotras!